Estimadas Sritas:
Han sido pocas pero muy eficaces, si se pudiese decir de cierta forma.
Se quedaron en el recuerdo de una mente perversa,
donde solo queda espacio para el más fuerte,
lo más sincero que se ha mostrado ante sus ojos,
no han sido más que mentiras como reflejo de mi propio regocijo.
Palabras lanzadas al azar,
por un bien común,
como salvavidas para ustedes,
palabras pisoteadas por mi lengua,
entregadas en besos y abrazos sin sentido alguno.
Disfrutaron de su ser,
acariciaron su envoltura
pero jamás llegaron a su corazón.
De piedra volcánica sus sentimientos,
difíciles de encender y difíciles de entregar,
Se quedaron amando al viento,
Y las risas explotaron en su alma,
como si de un juego se tratara.
Ríe hoy, Ríe mañana,
Lo importante no se obtuvo.
Cuando las lágrimas llenaban sus ojos
su cabeza se dirigía a ellas, y las usaba por bien propio.
Un demonio encerrado tras la mirada de un ángel.
Algo que jamás cambiará,
Incluso si de seda se tratara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario